jueves 16 de febrero de 2012

hormigas

Entonces comprendimos que la lluvia también era hermosa.
R.González Tuñón




un mínimo tronar apenas y se dispersan se pasan por encima se atropellan nosotros abrimos el paraguas y nos parece

alcanza

ellas olvidan la hilera porque las vibraciones porque las vibraciones 
¿te das cuenta? vas a asomarte de nuevo por la ventana para verlas yéndose huyendo hallando sorprendentemente sólo dos o tres qué hijas de puta  vas a decir recién la línea perfecta ahora dos o tres ebrias dando vueltas clavado en el mismo vidrio incapaz de pensar en la hendija a la derecha ella dice que si llueve no le compran nada que para qué va a ir 
incapaz de sospechar que si no huyen ahí huyen 
en otro lugar

¿acaso no sabemos que lo han vendido todo ya?
¿qué más –entonces- vas a ofrecer bajo el cielo?

de tu nariz
huyen de tus pies
huyen de tus dedos de tus dedos largos de tu tarro de insecticida incapaz de imaginar un encuentro fuera de tus formas una hilera sobredimensionada monstruosa antes de ayer creías que todo se solucionaba con bolsas envolviendo envolviendo envolviendo las cosas fijáte cómo apretás el cabito del paraguas cómo lo inclinás para que ni siquiera el viento te susurre humedades pegajosas el pelo el pantalón doblado los cordones a salvo tu lógica se ahogaría en el más humilde en el más modestito de los charcos se ahogaría esa que te permitía concluir que todo se solucionaba con

o haciendo la letra más inentendible o más fea o menos tuya como si para ellas tu plástico constituyera un gran obstáculo tu plástico la imagen que anteponen los que no tienen más que un

relato
fotografiado
un relámpago

estalla tu nariz se aleja del vidrio no las ves nunca las vas a ver caminando sigilosas sobre tus párpados yo no voy a hablar de lo que pasa adentro de las bolsas entre el paquete de azúcar y el vacío inflado que lo protege sospecho que he hallado cierto deleite en contemplar las lenguas resbalando afuera convencidas de que aprecian lo dulce porque conocen lo amargo y lo deletrean y se entregan livianezcas a su paja intelectohistérica mm…
l-o-d-u-l-c-e dicen y 
chorrean quedan sus huellas en el plástico 
y ¿quién lo negaría?

son bellas

yo no voy a hablar de lo que pasa adentro de las bolsas ellas tendrán las patas endulzadas y dulces serán sus querrá pasar su lengua ociosa también por ellas por los espacios en blanco entre sus grietas entre los pliegues de los vestidos de tarde después de la siesta que 
ellas no van a estar 
incapaz de imaginar que 
si no bailan 
ahí


-hola-


bailan en otro lugar 


quedará el sabor de todos modos no



ni siquiera



miércoles 22 de junio de 2011

esto tampoco es zen XLII


¡la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra para la pared para la incendiada para las piernas para las piernas enredadas para el equilibrio para el puto rincón en que morimos mordimos morimos para contar las veces que encendí la luz para los fantasmas que huyeron para los que volvieron (prendía la luz porque tenía miedo) la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra la palabra para el último espasmo luego del cual no sé no sé no veo no prometo empújonos abismo adentro



¿ahdfqpldxfutñeysnkeasamapesddañskldlsughjghbsdalkjwñpooasidqwasm?


no, gracias

sábado 5 de marzo de 2011

bajeza

¿qué miseria o arrogancia, qué existencia
mezquina los llevará a andar por la vida penetrando
invadiendo superficies inapresables entre sus términos
o sus patitas o su red de visión clara y distinta? qué
arrogantes los cristales por eso no los uso
por su irrespetuosidad su menos
precio del pudor de aquello que se cubre
de niebla o de argumento o de flequillo para no ser
visto

¡ni siquiera el espejo empañado
sobrevive a su a través!

lo he comprobado

los quiero en su estuche los quiero
hechos pedazos

y yo ni ser vista
-ni medida ni delatada-

y yo ni ser vista, ni ver

domingo 27 de febrero de 2011


sobre el arte de hallar expresiones tan inmejorablemente inapropiadas como por una extraña obstinación destinadas a borronear la huella evidentemente muy tenue del resaltador sobre los párrafos una y otra vez remarcados en el libro fotocopiado de uno que incitaba a sospechar de toda la conceptualidad ordenada en torno a la unidad heterogénea signans-signatum




es un buen signo le digo instalada en vaya uno a saber qué delirio de infinitud de sedimentos semiológicos para ser analizados para ser señalados con el dedo creyente de la decodificación relajante es un buen signo le digo que se escriba que te escribas no? que se escriba de nuevo y que pueda decir es casi, casi como amar a alguien decirse pleno ahí en el desgaste perfecto de la letra sobre el cuerpo qué amable no repreguntarme nada acerca del correspondiente mal signo a ver cuál sería ése que sostendría el binomio qué amable no demandármelo a mí ni a mi oído testigo de sus inabordables y dejarlo pasar simulando haber eludido o efectivamente eludiendo quizás ese razonamiento tan básico y leerme como si fuera poco el regalo inmerecido de su escritura nocturna después



bienvenida huella extramoral


domingo 6 de febrero de 2011

esto tampoco es zen I


“haciéndome nadarte (será hacerte nada también?)”


ST



no necesariamente que las plantas de los pies se tornen violáceas y el mudra se introduzca suavemente por el ombligo sin moverse de los dedos en hueco cubriéndose de sudor el pecho y plegándose la frente sobre los párpados y ambos sobre la nariz y la boca cual origami de rostro aletargado no necesariamente optará este placentero conglomerado por incluir como correlato suyo fiesta sorpresa goce inesperado furtivamente gestado entre las sábanas pulcras de la monotonía lingüística no necesariamente acontecerá entonces que quede claro la irrupción de una palabra igualmente húmeda plegada y agujereada de modo tal que uno pueda por ocio o por vicio manosearla hasta el sinsentido y repetirla hasta la tachadura confiado de que la magnífica exhibirá tarde o temprano sus pliegues y saldrá ilesa de la trama tejida ostentando su cuerpecito limpio de signos de lo vivido suponiendo en todo caso que la heroína exista conversaran mis vecinas otra eternidad de tres o diez o setecientos días ahora de lo contrario se preguntarán qué tanto pesan las palabras que no se dejan barrer che será posible como las hojas secas inquietud ésta tan ingenua como la de contradecir el mushotoku* con la esperanza intrépida de que el sudor devenga un único poro gigante a través del cual las ficciones pasen desligándome del agotador deporte perversamente cotidianeizado de nadar en ellas




* sin meta ni espíritu de provecho


domingo 9 de enero de 2011

acerca de la saludable decisión estival de comenzar a escribir durante las mañanas


Libérame del habla demasiado larga.

M. Blanchot

A esto es a lo que yo llamo una falta de filología; porque
poder leer un texto es la forma más tardía de la «experiencia interior»,
quizá una forma probablemente apenas posible...

F. Nietzsche



-arqueología imposible


-dormirme pensando en la proliferación indeterminada de los segundos lenguajes

-y de los mosquitos

-oscilación infinita:

-sacralización del comentario

-profanación de la crítica

-sacralización del comentario

-profanación de la

-todas las noches le temo a la familiaridad con que me lee el narrador proustiano

-la memoria de su cuerpo guionaba sus despertares

-no es que sueñe despierta, despierto adentro

-el recuerdo acudía “a sacarme de la nada”

-desconocido para sí mismo se inventaba en la memoria de otras camas

-en cada una de las habitaciones en que había dormido

-en cada posición de su cuerpo nuevo

-en el umbral de los tiempos y las formas su pensamiento

-en el umbral de lo impensable su cuerporecuerdo

-recuerdo (d)escrito

-de nada sirve decirle al despierto: estás despierto

-hacé mate, que ya vengo

-yo sé que invento lo que leo, que el renglón se constituye en el mismo movimiento en que mis pupilas lo atraviesan, y que me digo: lo que leo está afuera

-si estiro la mano puedo tocarlo

-mi cuerpo no responde, la lectura indetenible me retiene en su trama falaz

-gesto desdoblado del leer y escribir, no apto para sonámbulos

-a veces reconozco palabras que no me visitaron durante el día, palabras de la semana pasada, palabras absurdas, vanas

-¿traerá mi cuerpo memorias de lecturas no habitadas?

-¿quien habrá construido esas casas?

-pero no quiero habitar ahí si de noche me amordazan

-no fue mi idea, el intento, en la punta de la mesa alguien aguardaba mi lectura en voz alta

-y las veía, cursivas y redondeadas a la espera de mi mirada frustrada

-no hubo resurrección gadameriana

-no podía pronunciarlas

-y ahí estaban

-yo no escuché que murmuraras

-escritas en un idioma para ser leído en otro que la soñante

ignoraba


-la vida no la voz

-de las 50 carillas no me leíste nada


-un haiku cada noche

-arrugas en las sábanas


la hoja en blanco en la mesita se aburrió de mí y en mayúsculas

fosforescentes se proclamó:


diseminada.


domingo 31 de octubre de 2010

parecidos


pequeña miopía diagnosticada parecido a qué decís vamos a ver el mundo si no me crece ya la letra debajo de las uñas ni escribir sobre las formas que le vimos a la luna del martes a la luna le duelen los poetas intermediarios una vez en la vida decir me ha repugnado y quitar de la lengua las hebillas las binchas los moños de payaso y ahorrarle la pena a quien llora en los circos de contorsionistas pocos de malabaristas tantos quitar de la lengua las palmas de esos aplausos mudos y pegoteados limpiarla y extenderla por fuera a lo largo ponerla debajo cual húmeda colchoneta para el equilibrista mareado parecido a qué será el otro lado del vidrio para el ojito diagnosticado se animará al mundo del transparente transparentado y por ende desvergonzadamente opaco me probé los tuyos mis orejas se quejaron: a la luna le dan pena los poetas disfrazados





la señora no baja el vidrio ¿a quién le


lee el chico de la esquina?







hay un cristal clavado en cada intento de darnos




joven hermeneuta derrocha horas eligiendo
marcos joven impaciente deserta
murmurando parecido
es el mismo
que no buscamos



la luna quién sabe
¿nos ha disculpado?
el chico en la esquina lee a la espera
de vidrios bajos dislexia
se anuncia
como correlato



la rima reniega de sus poderes mágicos


parecido y mismo
riman
porque están mezclados



en la vereda
era una mancha verde
sin comentario